Un día de trabajo cualquiera, una conversación cualquiera. Conversando de todo en general y nada en particular, Quatschen que lo llaman aquí... Ruido de ambiente: platos, vasos y cubiertos tintinean mientras cada uno recoge lo suyo después de comer, y se forma una fila para meter las cosas en el lavavajillas.
Dos personas hablan a la vez, ambas se dirigen a mi. Me propongo contestar, cuando las dos vuelven a hablar y a interrumpirse.
- EH?!
Silencio. Alguien ha soltado un vulgar sonido en lugar de preguntar educadamente "Wie bitte?". He sido yo. Todos nos reímos.
A esto lo llaman adaptación. Cuando las coletillas, modismos y vulgarismos de la lengua materna se acaban introduciendo en una segunda lengua que cada vez tiene menos de secundaria. Así que esto es lo que se siente...
Mostrando entradas con la etiqueta Berlín. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Berlín. Mostrar todas las entradas
viernes, 27 de febrero de 2015
lunes, 23 de febrero de 2015
18.02.2015 - llega el final de Febrero, y anochece un poco mas tarde
A principios de año me prometí a mi misma y a vosotros los que me leéis, que escribiría mas a menudo. Bueno, hasta ahora vamos a post por mes! Y esto es lo que os puedo contar hasta ahora.
El año laboral ha empezado con nuevos retos tanto para David como para mi. Yo estoy aprendiendo nuevas tareas y responsabilidades en la oficina, tras haber pasado los 6 meses de prueba y haber recibido el contrato fijo. Y David es el Projektleiter - jefe de proyecto - de un nuevo proyecto que están llevando a cabo en su empresa. Como dicen por estos lados, alles Schick!
El invierno berlinés esta siendo bastante benévolo, y aunque nos ha regalado nieve en un par de ocasiones, parece que - y esto no quiero decirlo muy alto, por si lo gafo - nos acercamos a la recta final y pronto la primavera estará aquí para sacarle los colores a esta ciudad. Mis gorditas echan de menos el solecito, y aprovechan cualquier rayito que puedan encontrar! Y creo que hablo de parte de todos los que vivimos en esta nuestra ciudad de Berlín cuando digo que cuanto antes llegue el calorcito, mejor! Aunque no nos quejaremos de que ya no se haga de noche a las 16:00!
Algo que nos ayuda a sobrellevar la espera es pensar en nuestro viaje a Nueva York a finales de marzo. Sera nuestro primer viaje transatlántico juntos, estaremos 8 días con sus correspondientes noches, y ya hemos empezado a planear y hacer reservas. Pero no preocuparsus, que tan pronto ponga los pies en tierras europeas postearé largo y tendido sobre tan esperado viaje.
Una cosa de este año recién estrenado que me provoca sentimientos encontrados, es el hecho de que ya no horneo tantas exquisiteces como antes. Uno de los motivos es el propósito de comer mas sano y perder algunos de los kilillos que la vida y gastronomía teutona se han empeñado en regalarme - que conste que yo NO quería!-. Aunque en una ocasión excepcional en que tuvimos invitados a brunch me explayé haciendo muffins y galletas...
El día 7 de febrero honramos los 31 añazos - y qué bien llevados, oiga! - de David con una fiesta sorpresa, que organizamos mi compinche Sergi y yo, y que terminó de manera apoteósica en el karaoke ruso (*leer nota al pie). He aquí otra de las sorpresas que se llevó el cumpleañero: felicitaciones desde fuera de Alemania!
Y con esto se acaba el mes más corto del año! De momento estamos dedicándonos al cocooning hasta que la primavera haga acto de presencia y traiga de la mano temperaturas de dos décimas sobre cero.
* He averiguado desde mi última visita, que el llamado "karaoke ruso" de ruso no tiene nada, es chino y se llama Ichiban. Esta pequeña anotación puede parecer sin importancia, pero yo sé para quién lo escribo.
El año laboral ha empezado con nuevos retos tanto para David como para mi. Yo estoy aprendiendo nuevas tareas y responsabilidades en la oficina, tras haber pasado los 6 meses de prueba y haber recibido el contrato fijo. Y David es el Projektleiter - jefe de proyecto - de un nuevo proyecto que están llevando a cabo en su empresa. Como dicen por estos lados, alles Schick!
El invierno berlinés esta siendo bastante benévolo, y aunque nos ha regalado nieve en un par de ocasiones, parece que - y esto no quiero decirlo muy alto, por si lo gafo - nos acercamos a la recta final y pronto la primavera estará aquí para sacarle los colores a esta ciudad. Mis gorditas echan de menos el solecito, y aprovechan cualquier rayito que puedan encontrar! Y creo que hablo de parte de todos los que vivimos en esta nuestra ciudad de Berlín cuando digo que cuanto antes llegue el calorcito, mejor! Aunque no nos quejaremos de que ya no se haga de noche a las 16:00!
![]() |
| Coco, aprovechando unos rayos de sol invernales |
Una cosa de este año recién estrenado que me provoca sentimientos encontrados, es el hecho de que ya no horneo tantas exquisiteces como antes. Uno de los motivos es el propósito de comer mas sano y perder algunos de los kilillos que la vida y gastronomía teutona se han empeñado en regalarme - que conste que yo NO quería!-. Aunque en una ocasión excepcional en que tuvimos invitados a brunch me explayé haciendo muffins y galletas...
![]() |
| Carrot cake muffins |
![]() |
| Galletas con chips de chocolate y centro de caramelo |
El día 7 de febrero honramos los 31 añazos - y qué bien llevados, oiga! - de David con una fiesta sorpresa, que organizamos mi compinche Sergi y yo, y que terminó de manera apoteósica en el karaoke ruso (*leer nota al pie). He aquí otra de las sorpresas que se llevó el cumpleañero: felicitaciones desde fuera de Alemania!
![]() |
| Felicitaciones de aquellos que no podían estar de cuerpo presente en la celebración |
Y con esto se acaba el mes más corto del año! De momento estamos dedicándonos al cocooning hasta que la primavera haga acto de presencia y traiga de la mano temperaturas de dos décimas sobre cero.
* He averiguado desde mi última visita, que el llamado "karaoke ruso" de ruso no tiene nada, es chino y se llama Ichiban. Esta pequeña anotación puede parecer sin importancia, pero yo sé para quién lo escribo.
domingo, 4 de enero de 2015
04.01.2015 - fin de las vacaciones navideñas, o porqué nadie te cuenta que mola mucho más poner la decoración de Navidad que quitarla
Año nuevo, vida nueva? La verdad es que el 2014 ha sido un año bastante requetebueno, así que en mi opinión solamente queda hacer que el 2015 sea aún mejor, y ya con eso habremos cumplido muchos objetivos.
Hagamos repaso. En el 2014:
- el amor de mi vida cumplió 30 añazos! Y lo celebramos con nuestro segundo viajecito a París.
- "adoptamos" temporalmente un hijo algo crecidito, Sergi, el hermano mediano de David. La experiencia y la convivencia ha sido muy educativa para todos, y muy positiva!
- conocí a alguien que sale en la wikipedia: Sissel Jo Reid-Gazan. Me convertí de inmediato fan absoluta, y en la niñera de su hijo.
- conseguí trabajo - en alemán!-, tras un año y medio de búsqueda!
- mi querido papi cumplió 60 añazos!
Os parece poco? Yo creo que en el 2015 voy a por el año redondo.
P.S. He comenzado el año con un propósito nuevo: actualizar este blog más a menudo, y teneros a todos más al día. De momento lo llevo bien! Veremos cómo evoluciona...
Hagamos repaso. En el 2014:
- "adoptamos" temporalmente un hijo algo crecidito, Sergi, el hermano mediano de David. La experiencia y la convivencia ha sido muy educativa para todos, y muy positiva!
- conocí a alguien que sale en la wikipedia: Sissel Jo Reid-Gazan. Me convertí de inmediato fan absoluta, y en la niñera de su hijo.
- conseguí trabajo - en alemán!-, tras un año y medio de búsqueda!
- mi querido papi cumplió 60 añazos!
Os parece poco? Yo creo que en el 2015 voy a por el año redondo.
P.S. He comenzado el año con un propósito nuevo: actualizar este blog más a menudo, y teneros a todos más al día. De momento lo llevo bien! Veremos cómo evoluciona...
jueves, 1 de enero de 2015
16 - 23.10.14: "Medio ejército Alemán pisándonos los talones, ¿y tú quieres ir a Berlín? ¿a la boca del lobo?"
Por fin. Llegó el día, en que el señor Gallego-Galán, de nombre Juan Manuel, besó el suelo al bajar de un avión en el aeropuerto de Schönefeld - Berlin. Y la señora Moya, de nombre Alicia - no vayamos a olvidarnos de ella, estaría feo!-.
![]() |
| Los señores echando la tarde en su salón ostálgico |
Una semana de locuras al estilo Broadway, incluyendo multitud de museos (para que no se diga que semos unos incultos), cerveza por vía intravenosa (o casi), definiciones de lo que es el frío y los distintos tipos de chaqueta o abrigo apropiados (ejem, escribo esto un mes y medio después, y en la calle hace cinco graditos bajo cero...), bratwursts, schnitzels y distintas exquisiteces de la gastronomía alemana, y una visita a un karaoke ruso (que en días no festivos parece estar destinado a otras actividades de legalidad dudosa que no vamos a enumerar).
Entre todas las actividades llevadas a cabo durante los siete días, caben destacar las siguientes:
- la noche que cenamos schnitzel con patatas y salimos rodando del restaurante (y el camarero se rió de nosotros por haber comido tan "poquito").
- la visita al museo de Pérgamo, con el altar de Pérgamo recién cerrado (la atracción principal).
![]() |
| Museo de Pérgamo, sin Pérgamo |
- la visita al museo Egipcio, donde la estela favorita de Alicia no se encontraba expuesta (y no había explicación para ello).
- la huelga de trenes el fin de semana (cabrones, malditos, y un largo etcétera de ofensas! Cómo osan!).
- el festival de las luces (http://festival-of-lights.de/en/official-video-2012/) maravilloso, espectacular, me he emocionao al verlo.
- la súper tarta de chocolate que le hice al cumpleañero (que nos la estuvimos comiendo para desayunar tres días después)
- las actuaciones estelares en el "casino ruso". Juanma y David cantaron 500 Miles, Alicia y yo cantamos A quién le importa, y David se aventuró en solitario con Walk of Life. Una gran noche. Dato interesante: me puse enferma y me pasé los tres siguientes días en la cama. Bueno, no! Al segundo, creyendo que me encontraba mejor, fui a la oficina, y me mandaron de vuelta a casa por tener cara de echa polvo.
Otra cosa que cabe destacar, pero en la que yo no fui partícipe (porque algunos tenemos que trabajar, oiga), es la visita a la cancillería de Hitler y la frustración de los visitantes al encontrar unos precios exageradamente elevados para comer en el restaurante chino de Hitler (explicaciones aquí).
Juzguen ustedes.
![]() |
| Celebrando el cumpleaños de Herr Gallego |
![]() |
| Tarta, y una sonrisa enigmática |
![]() |
| Parte delantera del cartelito de bienvenida |
![]() |
| ... y la parte trasera! |
![]() |
| Haciendo el hipster por Berlín. Pero qué hipsters somos! |
![]() |
| Herr Gallego, al teléfono con su íntimo amigo Goebbels. |
lunes, 25 de agosto de 2014
21.8.2014 - vamos a llamar a las cosas por lo que son
Veintiuno de Agosto de dosmilcatorce, han pasado tres meses desde que escribí acerca de mis dos trabajos, y mi nueva etapa que coincidía con el comienzo del verano, la época más bonita de Berlín. Tres meses han pasado y ahora ya estoy preparada para contar lo que ha estado sucediendo.
Y es que lo que la mayoría de vosotros no sabe, es que me he pasado dos meses en vilo, sin saber qué pasaría con mi nuevo trabajo, sí, el mismo, ese que me encanta y que pareciera que me hubiera caído del cielo por gracia divina. Porque 5 días antes de empezar a trabajar me llamaron para decirme que el Comité de Empresa no aprobaba mi contratación (motivos de re-estructuración de la empresa), para dos días después decirme que sí bajo ciertas condiciones; y a las 2 semanas me dieron la carta de despido con fecha de finalización 31 de Agosto de 2014 y la promesa de pelear para que al final revocaran esa decisión de despedirme. Así es, me he pasado dos meses levantándome para ir a trabajar sin saber qué pasaría, esforzándome por mantener una actitud positiva, dándolo todo y con una sonrisa.
Y bueno, pasado ese tiempo que tanto me ha puesto a prueba, estoy contenta de anunciar que todo ha valido la pena, porque al final me quedo! Y estoy muy feliz, pero no se me quitan las ganas de dejar algo muy claro.
Llevo tres años y medio en Berlín, y por fin he encontrado un trabajo que me gusta. No tan sólo eso, sino que me encuentro trabajando con un equipo de gente agradable, donde hay muy buen ambiente. Es una empresa que se dedica al desarrollo de tratamientos biofarmacéuticos (Ojo! Nada de experimentación con animales!), con lo cual uno se siente que está haciendo un trabajo que contribuye a ayudar a otra gente. Está bien pagado, así que los empleados nos sentimos valorados (ignorando el hecho de que el Comité de Empresa quería despedirme para que otra persona ocupara mi puesto...), trabajamos en oficinas nuevas con equipamiento moderno y tenemos el lujo de elegir nuestros propios horarios de trabajo. Es para una empresa internacional, por lo que las oportunidades de crecimientoy expansión están a la orden del día. Y me encanta! Qué más se puede pedir? Realmente, nada. Cada vez que cuento esto, la gente me suele decir algo por el estilo de "me ha tocado la lotería". Y yo estoy agradecida, enormemente. Pero esto no ha sido todo producto de la suerte.
Recordemos que hace ya 6 años cuando decidí irme a trabajar como au-pair (uno de los trabajos con peor fama a nivel internacional, por lo mal pagados que están y por el nivel de desagradecimiento que uno suele encontrar). Y a pesar de que mi historia no acabó tan mal como otras muchas que conozco, también me costó lo mío. 6 meses fuera de mi casa, de mi país, lejos de mi familia, mi novio, mis amigos... Y todo en un idioma nuevo. Y lo agradecida que estoy de haberlo hecho, de haber tenido el valor y de tirarme a la piscina, por las herramientas que me ha dado para enfrentarme a la vida laboral (y también personal).
Pero si vamos aún más atrás en el tiempo, veremos que a la tierna edad de 11, cuando iba a comenzar 1° de la ESO, decidí decantarme por la optativa de alemán, y que estuve estudiando hasta que terminé 2° de Bachiller, 6 años después. Y esto solamente era el principio de mi relación con este idioma que tantos dolores de cabeza me ha traído, pero que finalmente me enorgullezco de hablar a nivel fluido.
A todo eso hay que sumarle el hecho de que cuando aterricé en Berlín, venía con una maleta llena de ilusiones pero también con mucha incertidumbre. No tenía la seguridad de un contrato de trabajo a largo plazo o estable, y lo que sabía del idioma lo había perdido por falta de práctica. Y el echar de menos a la familia y los amigos se hace con el tiempo más llevadero, pero nunca se supera.
Con esto quiero dejar claro que sí, por supuesto que he tenido suerte y estoy agradecida de haber encontrado un trabajo gracias a mis habilidades y características, que son muy válidas pero no son únicas, y soy consciente que otra gente también comparte. Pero que yo solita me lo he currado, porque nadie me ha regalado nada, porque cuando uno sale de su casa y de su "zona de confort" se la está jugando todo a una. Y la próxima vez que vayamos a decirle a alguien "qué bien vives fuera de Espana" nos lo pensemos dos veces. Que no es tan fácil como a todo el mundo le gusta pensar. Y si estoy aquí y ahora donde estoy, es porque me lo he ganado con todo el esfuerzo del mundo.
P.D. Y que a nadie se le ocurra decirme que "otra gente también se lo ha currado y no ha tenido tanta suerte". No estoy ciega, y soy muy consciente de ello. Es por eso que doy gracias cada día por haber recibido esta oportunidad tan buena. Pero también me doy las gracias a mí misma. Uno tiene que quererse y valorarse a sí mismo.
Y es que lo que la mayoría de vosotros no sabe, es que me he pasado dos meses en vilo, sin saber qué pasaría con mi nuevo trabajo, sí, el mismo, ese que me encanta y que pareciera que me hubiera caído del cielo por gracia divina. Porque 5 días antes de empezar a trabajar me llamaron para decirme que el Comité de Empresa no aprobaba mi contratación (motivos de re-estructuración de la empresa), para dos días después decirme que sí bajo ciertas condiciones; y a las 2 semanas me dieron la carta de despido con fecha de finalización 31 de Agosto de 2014 y la promesa de pelear para que al final revocaran esa decisión de despedirme. Así es, me he pasado dos meses levantándome para ir a trabajar sin saber qué pasaría, esforzándome por mantener una actitud positiva, dándolo todo y con una sonrisa.
Y bueno, pasado ese tiempo que tanto me ha puesto a prueba, estoy contenta de anunciar que todo ha valido la pena, porque al final me quedo! Y estoy muy feliz, pero no se me quitan las ganas de dejar algo muy claro.
Llevo tres años y medio en Berlín, y por fin he encontrado un trabajo que me gusta. No tan sólo eso, sino que me encuentro trabajando con un equipo de gente agradable, donde hay muy buen ambiente. Es una empresa que se dedica al desarrollo de tratamientos biofarmacéuticos (Ojo! Nada de experimentación con animales!), con lo cual uno se siente que está haciendo un trabajo que contribuye a ayudar a otra gente. Está bien pagado, así que los empleados nos sentimos valorados (ignorando el hecho de que el Comité de Empresa quería despedirme para que otra persona ocupara mi puesto...), trabajamos en oficinas nuevas con equipamiento moderno y tenemos el lujo de elegir nuestros propios horarios de trabajo. Es para una empresa internacional, por lo que las oportunidades de crecimientoy expansión están a la orden del día. Y me encanta! Qué más se puede pedir? Realmente, nada. Cada vez que cuento esto, la gente me suele decir algo por el estilo de "me ha tocado la lotería". Y yo estoy agradecida, enormemente. Pero esto no ha sido todo producto de la suerte.
Recordemos que hace ya 6 años cuando decidí irme a trabajar como au-pair (uno de los trabajos con peor fama a nivel internacional, por lo mal pagados que están y por el nivel de desagradecimiento que uno suele encontrar). Y a pesar de que mi historia no acabó tan mal como otras muchas que conozco, también me costó lo mío. 6 meses fuera de mi casa, de mi país, lejos de mi familia, mi novio, mis amigos... Y todo en un idioma nuevo. Y lo agradecida que estoy de haberlo hecho, de haber tenido el valor y de tirarme a la piscina, por las herramientas que me ha dado para enfrentarme a la vida laboral (y también personal).
Pero si vamos aún más atrás en el tiempo, veremos que a la tierna edad de 11, cuando iba a comenzar 1° de la ESO, decidí decantarme por la optativa de alemán, y que estuve estudiando hasta que terminé 2° de Bachiller, 6 años después. Y esto solamente era el principio de mi relación con este idioma que tantos dolores de cabeza me ha traído, pero que finalmente me enorgullezco de hablar a nivel fluido.
A todo eso hay que sumarle el hecho de que cuando aterricé en Berlín, venía con una maleta llena de ilusiones pero también con mucha incertidumbre. No tenía la seguridad de un contrato de trabajo a largo plazo o estable, y lo que sabía del idioma lo había perdido por falta de práctica. Y el echar de menos a la familia y los amigos se hace con el tiempo más llevadero, pero nunca se supera.
Con esto quiero dejar claro que sí, por supuesto que he tenido suerte y estoy agradecida de haber encontrado un trabajo gracias a mis habilidades y características, que son muy válidas pero no son únicas, y soy consciente que otra gente también comparte. Pero que yo solita me lo he currado, porque nadie me ha regalado nada, porque cuando uno sale de su casa y de su "zona de confort" se la está jugando todo a una. Y la próxima vez que vayamos a decirle a alguien "qué bien vives fuera de Espana" nos lo pensemos dos veces. Que no es tan fácil como a todo el mundo le gusta pensar. Y si estoy aquí y ahora donde estoy, es porque me lo he ganado con todo el esfuerzo del mundo.
P.D. Y que a nadie se le ocurra decirme que "otra gente también se lo ha currado y no ha tenido tanta suerte". No estoy ciega, y soy muy consciente de ello. Es por eso que doy gracias cada día por haber recibido esta oportunidad tan buena. Pero también me doy las gracias a mí misma. Uno tiene que quererse y valorarse a sí mismo.
jueves, 22 de mayo de 2014
22.5.14 - cansada de la mejor manera
Ayer comencé la formación para prepararme para mi nuevo trabajo en la oficina. Me pasé gran parte del día allí. Salí agotada, no hice siesta, y me fui a comprarme alguna novelita ligera para no comerme el coco con todo lo que había estado aprendiendo. Hoy he estado unas cuantas horas, haciendo un recap de ayer. Al salir, he comido, me he echado un sueñecito de diez minutos, y he salido a recoger a Willow de la Kita (abreviación de Kindergarten). Hemos ido al parque una hora, y luego a casa. He hecho la cena, hemos jugado, y le he cambiado y preparado para que se fuera a dormir.
Al salir, he decidido volver andando a casa por varios motivos. El primero: todavía no me he comprado el ticket mensual de transporte. El segundo: la familia vive a 20 minutos escasos de mi casa. El tercero: hoy disfrutamos de 30º y la ciudad no podía estar más hermosa. Además tengo la suerte de vivir en uno de los barrios con más encanto de la ciudad.
Sabéis aquél trozo de la película "Amélie", en la que se siente en total armonía consigo misma y con el mundo a su alrededor? Minuto 4:07. Así me he sentido yo. He sonreído durante todo el trayecto. He contemplado la ciudad que me rodea: sus edificios ruinosos y cubiertos de grafitis, sus tiendecitas hipsters o bio, viviendas híper modernas o casas de más de cien años remodeladas, sus zonas verdes en cada esquina, sus iglesias de ladrillo rojo, sus calles empedradas irregularmente, montones de bicicletas aparcadas de cualquier manera, farolas y paredes cubiertas por cartel sobre cartel sobre cartel, los bares y restaurantes con las terrazas a rebosar de gente, su gente normal y su gente un tanto extravagante... Todo lo que se une para hacer de Berlín una ciudad extraordinariamente maravillosa.
Me he parado en un Späti, me he comprado una birra, y al llegar a casa me he dado una duchita bien fresca para quitarme la arena del parque y el sudor del paseíto. He sacado el sillón de leer al balcón, me he servido la cerveza, y un poco de helado de limón que quedaba por ahí, he cogido mi novelita ligera (que está resultando ser menos ligera de lo que esperaba), he puesto incienso a quemar y me he relajado.
Soy muy feliz.
Al salir, he decidido volver andando a casa por varios motivos. El primero: todavía no me he comprado el ticket mensual de transporte. El segundo: la familia vive a 20 minutos escasos de mi casa. El tercero: hoy disfrutamos de 30º y la ciudad no podía estar más hermosa. Además tengo la suerte de vivir en uno de los barrios con más encanto de la ciudad.
| Zionskirchestr. con la iglesia de Zion al fondo |
Sabéis aquél trozo de la película "Amélie", en la que se siente en total armonía consigo misma y con el mundo a su alrededor? Minuto 4:07. Así me he sentido yo. He sonreído durante todo el trayecto. He contemplado la ciudad que me rodea: sus edificios ruinosos y cubiertos de grafitis, sus tiendecitas hipsters o bio, viviendas híper modernas o casas de más de cien años remodeladas, sus zonas verdes en cada esquina, sus iglesias de ladrillo rojo, sus calles empedradas irregularmente, montones de bicicletas aparcadas de cualquier manera, farolas y paredes cubiertas por cartel sobre cartel sobre cartel, los bares y restaurantes con las terrazas a rebosar de gente, su gente normal y su gente un tanto extravagante... Todo lo que se une para hacer de Berlín una ciudad extraordinariamente maravillosa.
Me he parado en un Späti, me he comprado una birra, y al llegar a casa me he dado una duchita bien fresca para quitarme la arena del parque y el sudor del paseíto. He sacado el sillón de leer al balcón, me he servido la cerveza, y un poco de helado de limón que quedaba por ahí, he cogido mi novelita ligera (que está resultando ser menos ligera de lo que esperaba), he puesto incienso a quemar y me he relajado.
Soy muy feliz.
viernes, 16 de mayo de 2014
16.5.14 - dos en un mismo día
Empezaré haciendo una breve introducción. Hace un año y nueve meses, decidí dejar mi trabajo en Booking.com. Por muchas razones: porque no me gustaba, no me satisfacía, estaba mal pagada con demasiadas responsabilidades, y no me veía creciendo en la empresa. No me arrepentí. Fue una buena decisión, y eso lo ví a través de los que sí se quedaron durante el largo tiempo que he estado desempleada.
En este año y nueve meses he pasado por muchas etapas. La primera, de liberación. Fase "hago lo que me da la gana, cuando me da la gana". Siguió la apatía, junto con el invierno, mala combinación. Después vino una etapa de mejora, cuando empecé el curso intensivo de alemán que duraría seis meses. A la ilusión inicial de aprender alemán le siguió una fase de asqueo. Asqueada me hallaba de estar en una clase que decíase llamar nivel B1+, y ver cada día que había gente que no sabía ni decir los números... Después vino la aceptación/resignación. Al comenzar mis prácticas, de tres meses, como administrativa y recepcionista en la escuela de idiomas Sprachsalon, recuperé la ilusión. Ilusión por un trabajo que me gustaba y por mejorar día a día. Pero no pudo ser, y me quedé desempleada de nuevo. Llegaron las navidades, que me ayudaron a desconectar de la búsqueda incesante un poco, y después la vuelta a la realidad en enero.
Desde entonces he buscado sin parar. He tenido días de mayor motivación, y otros en los que tenía ganas de olvidarme del mundo. He recibido muchas negativas, más de las que había recibido en toda mi vida, y aún así he trabajado para no perder la esperanza. Y todo se ha visto recompensado. Porque hoy, a falta de un trabajo, tengo dos!
Empiezo en unas semanas en el que bien podría ser mi trabajo IDEAL, de administrativa en una gran multinacional, trabajando como secretaria de la directora y vicedirectora de uno de los departamentos de la oficina de Berlín. No solamente estoy súper feliz por tener esta oportunidad, sino que además no tengo que renunciar a mi trabajo de niñera.
Hace un par de semanas que empecé a cuidar de Willow, un monstruito de dos años y medio que me ha robado el corazón (él, y su familia, que son encantadores). Y como sucede con los niños encantadores de familias encantadoras, nos hemos cogido tanto cariño unos a otros que no queremos decir adiós. Así que hemos decidido compaginar!
Hace un año y nueve meses, jamás me hubiera imaginado en esta situación. Y es mejor de lo que podría haber pensado.
En este año y nueve meses he pasado por muchas etapas. La primera, de liberación. Fase "hago lo que me da la gana, cuando me da la gana". Siguió la apatía, junto con el invierno, mala combinación. Después vino una etapa de mejora, cuando empecé el curso intensivo de alemán que duraría seis meses. A la ilusión inicial de aprender alemán le siguió una fase de asqueo. Asqueada me hallaba de estar en una clase que decíase llamar nivel B1+, y ver cada día que había gente que no sabía ni decir los números... Después vino la aceptación/resignación. Al comenzar mis prácticas, de tres meses, como administrativa y recepcionista en la escuela de idiomas Sprachsalon, recuperé la ilusión. Ilusión por un trabajo que me gustaba y por mejorar día a día. Pero no pudo ser, y me quedé desempleada de nuevo. Llegaron las navidades, que me ayudaron a desconectar de la búsqueda incesante un poco, y después la vuelta a la realidad en enero.
Desde entonces he buscado sin parar. He tenido días de mayor motivación, y otros en los que tenía ganas de olvidarme del mundo. He recibido muchas negativas, más de las que había recibido en toda mi vida, y aún así he trabajado para no perder la esperanza. Y todo se ha visto recompensado. Porque hoy, a falta de un trabajo, tengo dos!
Empiezo en unas semanas en el que bien podría ser mi trabajo IDEAL, de administrativa en una gran multinacional, trabajando como secretaria de la directora y vicedirectora de uno de los departamentos de la oficina de Berlín. No solamente estoy súper feliz por tener esta oportunidad, sino que además no tengo que renunciar a mi trabajo de niñera.
Hace un par de semanas que empecé a cuidar de Willow, un monstruito de dos años y medio que me ha robado el corazón (él, y su familia, que son encantadores). Y como sucede con los niños encantadores de familias encantadoras, nos hemos cogido tanto cariño unos a otros que no queremos decir adiós. Así que hemos decidido compaginar!
Hace un año y nueve meses, jamás me hubiera imaginado en esta situación. Y es mejor de lo que podría haber pensado.
lunes, 12 de mayo de 2014
12.5.14 - cadena de favores
Hoy es un día como cualquier otro, y de hecho para muchas personas lo es.
Aunque para mí ha tenido algo distinto. Hoy, el conductor del autobús me ha esperado! Yo estaba en la esquina de la calle, a unos 5 metros de distancia, y al ver cómo cerraba las puertas y se ponía en marcha mi boca se ha convertido en una gran O. Durante unos segundos lo he dado por perdido, hasta que se me ha acercado un poquito, ha sonado un cláxon, y las puertas se han abierto de nuevo.
Hay esperanza! Hay gente buena por el mundo! Con la mayor de las sonrisas he subido al autobús y le he dedicado mi "DANKE" más sentido del día, mientras enseñaba mi tiquet.
Unas horas más tarde, en la cola del supermercado, una chica americana y una cajera alemana se desesperaban la una con la otra, a cada cual más tozuda en su propio lenguaje. Me he acercado, he interrumpido, he ejercido de traductora en una brillante, breve y reconciliadora carrera. Lost in translation?
He vuelto a mi propia cola tras haber cumplido mi buena acción del día. Al finalizar su compra, la chica americana se me ha acercado y me ha dicho "Thank you very much, have a great day" y me ha devuelto la sonrisa que yo debo haberle transmitido al conductor del autobús.
What goes around comes around :)
Aunque para mí ha tenido algo distinto. Hoy, el conductor del autobús me ha esperado! Yo estaba en la esquina de la calle, a unos 5 metros de distancia, y al ver cómo cerraba las puertas y se ponía en marcha mi boca se ha convertido en una gran O. Durante unos segundos lo he dado por perdido, hasta que se me ha acercado un poquito, ha sonado un cláxon, y las puertas se han abierto de nuevo.
Hay esperanza! Hay gente buena por el mundo! Con la mayor de las sonrisas he subido al autobús y le he dedicado mi "DANKE" más sentido del día, mientras enseñaba mi tiquet.
Unas horas más tarde, en la cola del supermercado, una chica americana y una cajera alemana se desesperaban la una con la otra, a cada cual más tozuda en su propio lenguaje. Me he acercado, he interrumpido, he ejercido de traductora en una brillante, breve y reconciliadora carrera. Lost in translation?
He vuelto a mi propia cola tras haber cumplido mi buena acción del día. Al finalizar su compra, la chica americana se me ha acercado y me ha dicho "Thank you very much, have a great day" y me ha devuelto la sonrisa que yo debo haberle transmitido al conductor del autobús.
What goes around comes around :)
lunes, 3 de marzo de 2014
3.3.14 - Berlín, y nuestras bodas de cuero
Hoy cumplo 3 años de relación amor-odio con Berlín. Mi querida y odiada. Lo primero más que lo segundo, y a veces también, viceversa (humilde homenaje).
Tres años! Que se dicen rápido, pronto, con la boca pequeña, o a lo mejor a voz en grito. Yo lo digo con orgullo. Cuando llegué, quise irme casi de inmediato. Berlín me pareció un lugar frío y descorazonador, gris, bloques de cemento uno tras otro. No entendí la belleza que Berlín tiene si la lees entre líneas, su magia, su historia tras cada piedra, ese no se qué que nadie entiende hasta que lo ve con sus propios ojos. Berlín se vive, no se explica. Pero eso lo aprendí después de unos pocos meses.
En estos tres años he aprendido, he crecido, he madurado (creo y espero), me he deshecho de prejuicios y malos hábitos. He aprendido a quererme a mí misma y a aceptarme, y también he conocido mucha gente que merece ser querida lo mismo que yo. A valorar lo diferente, a mirar desde otras perspectivas, a ser agradecida por lo que tengo (aquí y allí, ya sea material o no). Que las distancias están en nuestra mente y no tienen porqué condicionar nuestra vida más de lo que nosotros les queramos dejar.
He aprendido que hay españoles muy honrados, y alemanes impuntuales. Que el amor y la amistad no entienden de edades, sexos, razas o naciones. He conocido la belleza de la interculturalidad. Entiendo mejor que ninguno de los extremos son positivos, al final. Me he acostumbrado a cosas que nunca creí posible aceptar. He enseñado a mi tolerancia a ampliar sus límites. Ahora aprecio la amabilidad de un extraño de un modo que nunca había agradecido antes.
He conocido gente maravillosa, lugares increíbles, ciudades de cuento, he vivido blancas navidades y primaveras glaciales, veranos indios y otoños dorados. He ahí el encanto de Berlín. He vivido millones de vidas en una sola ciudad.
Tres años! Que se dicen rápido, pronto, con la boca pequeña, o a lo mejor a voz en grito. Yo lo digo con orgullo. Cuando llegué, quise irme casi de inmediato. Berlín me pareció un lugar frío y descorazonador, gris, bloques de cemento uno tras otro. No entendí la belleza que Berlín tiene si la lees entre líneas, su magia, su historia tras cada piedra, ese no se qué que nadie entiende hasta que lo ve con sus propios ojos. Berlín se vive, no se explica. Pero eso lo aprendí después de unos pocos meses.
En estos tres años he aprendido, he crecido, he madurado (creo y espero), me he deshecho de prejuicios y malos hábitos. He aprendido a quererme a mí misma y a aceptarme, y también he conocido mucha gente que merece ser querida lo mismo que yo. A valorar lo diferente, a mirar desde otras perspectivas, a ser agradecida por lo que tengo (aquí y allí, ya sea material o no). Que las distancias están en nuestra mente y no tienen porqué condicionar nuestra vida más de lo que nosotros les queramos dejar.
He aprendido que hay españoles muy honrados, y alemanes impuntuales. Que el amor y la amistad no entienden de edades, sexos, razas o naciones. He conocido la belleza de la interculturalidad. Entiendo mejor que ninguno de los extremos son positivos, al final. Me he acostumbrado a cosas que nunca creí posible aceptar. He enseñado a mi tolerancia a ampliar sus límites. Ahora aprecio la amabilidad de un extraño de un modo que nunca había agradecido antes.
He conocido gente maravillosa, lugares increíbles, ciudades de cuento, he vivido blancas navidades y primaveras glaciales, veranos indios y otoños dorados. He ahí el encanto de Berlín. He vivido millones de vidas en una sola ciudad.
Soy feliz!
lunes, 24 de febrero de 2014
9.12.13 - Un caballero andante, pero moderno
Por todos es sabido que una vez por semana me reúno con mi Club de la Lana, un grupo de chicas apasionadas por el crochet, el punto y de vez en cuando un poco de cotilleo sano. Nos reunimos en un edificio del campus de la Technische Universität, ya que es de uso público.
Hace cosa de tres meses, se nos acercó un curioso. René. Nos preguntó qué hacíamos, y si hacía mucho que nos reuníamos allí. Después preguntó si alguien se ofrecía para hacerle un gorro por encargo. Yo me ofrecí (de hecho, fui la única valiente...). Tras un par de semanas, en las que debatimos el patrón a utilizar, cómo sería el producto una vez terminado, el coste y la duración del making of... empecé el encargo.
Poco a poco me fue contando más detalles, que si es para una amiga mía, bueno, una chica que me gusta un poco, bueno, una chica que me gusta mucho, etc... Me contó la historia completa.
El gorro es para la chica a la que él "corteja". Es una amiga suya desde hace un tiempo, pero el Romeo quiere algo más. Hace poco le regaló un vestido en colores morado y verde turquesa. El gorro que le estoy haciendo es morado y verde turquesa, la lana elegida y comprada por él mismo (se gastó lo suyo, no diré la suma porque resta romanticismo a la historia). Él se negaba a comprarle uno de tantos miles de millones iguales, manufacturado por alguna multinacional, sin nada de gracia ni autenticidad. Y cuando nos encontró, se le encendió la bombillita. Se lo va a regalar por Navidad.
Cuentos de hadas del siglo XXI. Quién quiere conocer el final de la historia?
Hace cosa de tres meses, se nos acercó un curioso. René. Nos preguntó qué hacíamos, y si hacía mucho que nos reuníamos allí. Después preguntó si alguien se ofrecía para hacerle un gorro por encargo. Yo me ofrecí (de hecho, fui la única valiente...). Tras un par de semanas, en las que debatimos el patrón a utilizar, cómo sería el producto una vez terminado, el coste y la duración del making of... empecé el encargo.
Poco a poco me fue contando más detalles, que si es para una amiga mía, bueno, una chica que me gusta un poco, bueno, una chica que me gusta mucho, etc... Me contó la historia completa.
El gorro es para la chica a la que él "corteja". Es una amiga suya desde hace un tiempo, pero el Romeo quiere algo más. Hace poco le regaló un vestido en colores morado y verde turquesa. El gorro que le estoy haciendo es morado y verde turquesa, la lana elegida y comprada por él mismo (se gastó lo suyo, no diré la suma porque resta romanticismo a la historia). Él se negaba a comprarle uno de tantos miles de millones iguales, manufacturado por alguna multinacional, sin nada de gracia ni autenticidad. Y cuando nos encontró, se le encendió la bombillita. Se lo va a regalar por Navidad.
Cuentos de hadas del siglo XXI. Quién quiere conocer el final de la historia?
| He aquí el famoso gorro terminado! |
10.13 - 11.13: otoño de visitas variadas
Poco después de haber terminado la mudanza, habernos acomodado en el piso nuevo y acostumbrándonos al calorcito de este verano tan agradable que ha pasado por Berlín... llegó el otoño de repente, con prisas. Como si llegara tarde, en lugar de demasiado pronto! Y en septiembre ya estábamos tapándonos hasta las orejas con abrigos y bufandas.
La primera visita fue para un primerizo en Berlín: Gabi. Alguien muy importante para mí! Berlín nos regaló unos días de buen tiempo, y a pesar de que no hubo mucho sol, disfrutamos de la ciudad como niños pequeños!
No había pasado ni una semana, cuando nos cayó una visita desde Madrid! He aquí las hamburguesas que tuvieron el placer de engullir en una de las mejores hamburgueserías de Berlín. Esta muchachada se portó muy bien, fueron muy buenos turistas, y están invitados a volver siempre que quieran!

Y justo cuando el tiempo se empezaba a poner feo, llegaron Carlos y Verónica, visitantes recurrentes de Berlín como podréis comprobar aquí. Esta vez se hospedaron en Ca'n David y Lorena, bajo previa aprobación de las señoras felinas que regentan la casa. Siguiendo con nuestra tradición de visitas a lo prohibido, esta vez fuimos al hospital abandonado ( Beelitz-Heilstätten ). Una aventura muy interesante, y con algún que otro susto! También estuvimos en el muy recomendable Museo de las Ciencias, aunque nos quedamos con mucho por ver (es enorme, incluye hasta un parque!).
Y con eso y un bizcocho, se terminó noviembre, y David y yo empezamos a hacer la cuenta atrás para las vacaciones navideñas en Palma.
Pero este otoño, a pesar de su inesperada llegada un poco agridulce, ha sido espectacular. Lo digo por la compañía: inmejorable!
| Gabi y yo en el parque del palacio de Charlottenburg |
La primera visita fue para un primerizo en Berlín: Gabi. Alguien muy importante para mí! Berlín nos regaló unos días de buen tiempo, y a pesar de que no hubo mucho sol, disfrutamos de la ciudad como niños pequeños!
No había pasado ni una semana, cuando nos cayó una visita desde Madrid! He aquí las hamburguesas que tuvieron el placer de engullir en una de las mejores hamburgueserías de Berlín. Esta muchachada se portó muy bien, fueron muy buenos turistas, y están invitados a volver siempre que quieran!
| Mi tocaya: Lorena |
| Edu (pedu jejeje) |
| Os presento a mi hermano, alias el niño-melón! |
Poco después llegó la segunda visita mallorquina: mi hermano Leo! Para evitar equívocos, dejaré claro que es mi único hermano. No, no tengo otro - a veces me gustaría, bueno no, bueno... cambiemos de tema! -.
La primera vez que vino, yo acababa de llegar a la ciudad, y no pude enseñarle todo en condiciones. Esta vez fue muy diferente! Exploramos la ciudad en profundidad, y nunca mejor dicho, ya que hicimos dos tours de Berliner Unterwelten (si tienes curiosidad, pincha aquí) donde nos enseñaron cosas interesantes del subsuelo de Berlín. Pero por supuesto que nuestros días estuvieron llenos de otras muchas visitas interesantes, muchas risas, noches de mantita en el sofá, y iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.....
Y justo cuando el tiempo se empezaba a poner feo, llegaron Carlos y Verónica, visitantes recurrentes de Berlín como podréis comprobar aquí. Esta vez se hospedaron en Ca'n David y Lorena, bajo previa aprobación de las señoras felinas que regentan la casa. Siguiendo con nuestra tradición de visitas a lo prohibido, esta vez fuimos al hospital abandonado ( Beelitz-Heilstätten ). Una aventura muy interesante, y con algún que otro susto! También estuvimos en el muy recomendable Museo de las Ciencias, aunque nos quedamos con mucho por ver (es enorme, incluye hasta un parque!).
Y con eso y un bizcocho, se terminó noviembre, y David y yo empezamos a hacer la cuenta atrás para las vacaciones navideñas en Palma.
martes, 20 de agosto de 2013
27.07.13 - 4.08.13 : visita de un señor importante
Dos años y medio después de haber venido a vivir a este país frío y de habla un tanto extraña, mi padre se decidió a venir, a probar suerte, a ver qué tal era.
Y le ha encantado!
Hemos reído, hemos soplado velas y contado años, hemos conocido juntos lugares nuevos de esta siempre sorprendente ciudad, e incluso ha habido alguna que otra mudanza!
El día 28, día que yo cumplía 28 primaveritas, fuimos al lago en muy pero que muy buena compañía. He aquí algunas fotos.
Me cayeron algunos regalitos muy bonitos, y los más especiales venían cruzando el charco (cortesía de my family). Pero lo mejor fue celebrar ese día especial con gente muy querida.
El resto de la semana estuvimos a medias de preparación para la mudanza, y visitando la ciudad haciendo un poco el guiri.
También visitamos (por primera vez) el campo de concentración de Sachsenhausen, y la Topografía de los terrores. Un consejo: no hagáis ambas visitas en un mismo día, es un poco demasiado para la cabeza y los corazones sensibles. Sin embargo, dos visitas muy buenas, GRATUITAS y en mi opinión necesarias!
Y el Museo Judío, se me olvidaba, pero no menos importante! Visita totalmente recomendable.
También hicimos un tour de Berliner Unterwelten, uno nuevo que David y yo no habíamos visitado hasta entonces. Con todas nuestras visitas tratamos de promover estos tours, que son muy interesantes y por suerte cada vez más conocidos! Y sabemos que la fundación necesita todo el apoyo y difusión posible!
Como no podía ser de otra manera, además de haber comido en restaurantes de todo el mundo durante toda la semana, el último día fuimos a cenar en un restaurante típico Bávaro. Cervezas de litro, Kartoffelnsalat, y mucha salchicha alemana!
Y le ha encantado!
Hemos reído, hemos soplado velas y contado años, hemos conocido juntos lugares nuevos de esta siempre sorprendente ciudad, e incluso ha habido alguna que otra mudanza!
| Celebrando el cumple de mi papi |
El día 28, día que yo cumplía 28 primaveritas, fuimos al lago en muy pero que muy buena compañía. He aquí algunas fotos.
| Mi Charito y yo: amor verdadero |
| De izq a dcha: Raúl, Tobias, mi papi, yo, Charito y León |
Me cayeron algunos regalitos muy bonitos, y los más especiales venían cruzando el charco (cortesía de my family). Pero lo mejor fue celebrar ese día especial con gente muy querida.
El resto de la semana estuvimos a medias de preparación para la mudanza, y visitando la ciudad haciendo un poco el guiri.
| Al frente del bus! |
| Monumento conmemorativo al holocausto |
| Brandenburger Tor |
| Fotito de rigor |
La visita al Reichstag era erförderlich (obligatoria!), de la cual recopilamos mucha información y muy buenas fotos. Y el guardia de seguridad al que entregamos nuestros DNIs, nos deseó feliz cumpleaños a ambos! Sí, era alemán. Lo sé, increíble, verdad?!?! jejeje
| Espejitos en el Reichstag |
| Hören-verstehen (escuchar y comprender) |
También visitamos (por primera vez) el campo de concentración de Sachsenhausen, y la Topografía de los terrores. Un consejo: no hagáis ambas visitas en un mismo día, es un poco demasiado para la cabeza y los corazones sensibles. Sin embargo, dos visitas muy buenas, GRATUITAS y en mi opinión necesarias!
| El lema: el trabajo te hace libre |
| Hornos crematorios, Sachsenhausen |
Y el Museo Judío, se me olvidaba, pero no menos importante! Visita totalmente recomendable.
| Museo Judío |
También hicimos un tour de Berliner Unterwelten, uno nuevo que David y yo no habíamos visitado hasta entonces. Con todas nuestras visitas tratamos de promover estos tours, que son muy interesantes y por suerte cada vez más conocidos! Y sabemos que la fundación necesita todo el apoyo y difusión posible!
Como no podía ser de otra manera, además de haber comido en restaurantes de todo el mundo durante toda la semana, el último día fuimos a cenar en un restaurante típico Bávaro. Cervezas de litro, Kartoffelnsalat, y mucha salchicha alemana!
ESO ES TODO AMIGOS!
sábado, 27 de julio de 2013
26.07.2013 - no puedo dormir
Hace calor, y me veo obligada a dormir con las ventanas abiertas. Por suerte vivo en una zona tranquila y no se oye casi ruido de la calle. Aún así no puedo dormir. Doy vueltas en la cama. Miro la hora -aunque sé que es un error-. y han pasado 20 minutos. Luego 30, y luego 40. Enciendo la luz, leo un poquito a ver si me encuentra el sueño que debo haber perdido de vista después de esa magnífica siesta de una hora que me he pegado a las 4 de la tarde -cuando hacía demasiado calor para hacer nada-. Nada. No hay manera!
Empiezo a impacientar, justo cuando empiezo a notar los párpados pesados... Me dejo llevar. Cuando me quiero dar cuenta, me despierto rodeada de la luz de las 7 de la mañana y gritos en el parque. Intento ignorarlo. En mi imaginación, me pongo tapones en los oídos y trato de perseguir el sueño que estaba teniendo hace sólo un segundo... Pero se me escapa! Si me levanto ahora, sé que lo habré perdido para siempre.
Y de repente me acuerdo. Hoy es el día! Hoy viene mi padre a Berlín! Son los nervios que no me dejan dormir! Voy a levantarme y empezar bien el día...
Empiezo a impacientar, justo cuando empiezo a notar los párpados pesados... Me dejo llevar. Cuando me quiero dar cuenta, me despierto rodeada de la luz de las 7 de la mañana y gritos en el parque. Intento ignorarlo. En mi imaginación, me pongo tapones en los oídos y trato de perseguir el sueño que estaba teniendo hace sólo un segundo... Pero se me escapa! Si me levanto ahora, sé que lo habré perdido para siempre.
Y de repente me acuerdo. Hoy es el día! Hoy viene mi padre a Berlín! Son los nervios que no me dejan dormir! Voy a levantarme y empezar bien el día...
viernes, 7 de junio de 2013
07.06.13 - cuando la primavera llega a Berlín es como un regalo inesperado
Sin embargo, parece que está haciendo una escala larga en Berlín estos días, en su viaje por Europa. No quiero decirlo muy alto, por si se asusta y se nos vuelve a marchar. Así que no lo vayáis contando por ahi, eh?
| Aquí solía haber un banquito en el que yo tomaba el sol... me lo han quitado! |
| El secreto mejor guardado de Berlín: donde se encuentra la magia |
miércoles, 5 de junio de 2013
05.06.13 - Deutsch Unterrichten o conversaciones surrealistas
En mi clase de alemán (Berufsbezogene Deutschkurs) hay una señora a la que llamaré Frau Qui para no atentar contra su privacidad, y que nadie pueda apuntarle con el dedo y reírse de ella en su cara. No es que esto tenga importancia, pero para dar un contexto diré que la señora es de procedencia sudamericana, y se encuentra en lo que la gente a veces llama "la flor de la vida" - entre los 50 y los 60-. Frau Qui lleva en Alemania varios años, sin hablar ni pizca de alemán, y ha repetido el mismo curso que estamos todos haciendo ahora mismo tres veces. No una, ni dos, sino TRES VECES TRES, señoras y señores. Frau Qui está casada con un señor medio alemán, y no habla alemán. Bueno, perdón, sí que lo habla, si se le puede llamar hablar a lo siguiente:
"Sí, zum Beispiel, no? Esto... cómo se dice... ist ein Beispiel, ok? Sí? No? Esta cosa...
(mira en el diccionario) ich kann nicht, ich weiß nicht... Zum Beispiel, ja? Eeeehhhh, no?
(los demás se impacientan y comienzan a perder el poco interés que suele haber ya de entrada cuando ella habla)
Herr Hauser, bitte! (dirigiéndose al profesor, que tiene la cara roja de aguantarse la risa para no faltarle al respeto) wie heißt... wie heißt... das, no? (gesticulando con las manos)
Esto... (ahora dirigiéndose a mí, y a dos otros compañeros de habla hispana) vosotros sabéis lo que en mi tierra es así asá acullá (ahora ya abandonando el alemán por completo, para regocijo del resto de la clase, que puede dejar de prestar atención).
Esto no sabéis lo que es? No lo tenéis en vuestra tierra? Ahhh, ja, klar. Herr Hauser, ich weiß nicht in Deutsch. Ich suche zu Hause. "
EJEMPLIFICACIÓN DE ALGO QUE SUCEDE TODOS LOS DÍAS, SIN EXAGERAR
Y se queda tan ancha. Así habla Frau Qui el alemán.
Yo entiendo que no todo el mundo tiene facilidad para los idiomas, y que a partir de cierta edad es más difícil aprender cosas nuevas; y eso unido al hecho de que el alemán es uno de los idiomas posiblemente más enrevesados del universo, suelo ser tolerante y comprensiva con este tipo de estudiantes.
Las capacidades de aprendizaje de Frau Qui no serían en sí molestas, si no fuera porque la señora es la encarnación actual de la palabra MOLESTIA. Es un maldito grano en el culo - sin perdón, porque lo siento así, y sino me creéis, venid a clase solamente un día conmigo -. Tiene una larga lista de adorables cualidades terriblemente odiosas.
Frau Qui no sabe estar callada, sin embargo cuando ella está haciendo un ejercicio (que el 95% de las veces habrá copiado del librito mágico de respuestas que se supone no debemos mirar) no acepta que nadie esté hablando más que ella. Además de apuntar con el dedo a su ofensor, gritará efusivamente llamando al profesor para contarle que "mira, Menganito está hablando mientras yo hago el ejercicio". Todo un ejemplo de elegancia y educación, y recordemos que esta señora pasa de los 50 años de edad.
Frau Qui no sabe contestar a una pregunta directamente. Como la pobre no se entera - porque no se entera de nada la muy dehgraciá - ella siente la imperiosa necesidad de parafrasear aquello que ella cree que ha entendido, interrumpiéndose hasta a sí misma mientras habla para contestarse a la vez que se pregunta, llegando a responder algo que la mayoría de las veces no tiene nada que ver con el tema original. Pueden haberle preguntado si estaba prestando atención en clase, que ella termina contestando muy orgullosa de sí misma que en su país comen tal cosa como plato típico.
Frau Qui vive en un mundo paralelo al resto de los mortales, como se demuestra cada vez que contesta una absurdidad, y la clase entera (incluyendo al profe, bendito Herr Hauser y su bendita paciencia) se ríe de ella, y ella se medio-ríe también sin saber de qué va la cosa. La situación suele ser tal que así:
![]() |
| Toda la clase riéndose de la última ocurrencia de Frau Qui |
![]() |
| Esta suele ser la cara de Frau Qui al romper todos a reír |
![]() |
| Y así reacciona el profesor! |
Pero la mejor de todas las historias que podría contar de Frau Qui sucedió justo ayer, el 4 de Junio de 2013. El tema de conversación eran distintos productos alimenticios. Hablando de pescados, el profesor mencionó Forellen (truchas en castellano). Yo le pregunté al profesor qué tipo de pescado era ese, a lo que él me contestó en inglés Trout. Yo sé que eso significa TRUCHA. Y ahí entra el diálogo -de besugos- con Frau Qui.
Frau Qui - Lorena! Lorena! Lorena! Qué es Forellen? Qué es Forellen? (no sabe preguntar las cosas solamente una vez)
Yo - Forellen son truchas.
Frau Qui - Qué? Lorena! Qué son Forellen? (he dicho ya que no sabe preguntar solamente una vez?)
Yo - Truchas.
Frau Qui - El qué? (ya gritando como en la charcutería)
Yo - Truchas! (también levantando la voz, a vez si a la tercera va la vencida)
Frau Qui - El qué? Lorena! El qué?
Yo - TRUCHAS!
Frau Qui - Truchas?!
Yo - sí!
Frau Qui - NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, no son truchas las Forellen! No son truchas!
Yo - Me lo acaba de decir el profesor.
Frau Qui - Herr Hauser? Te lo acaba de decir Herr Hauser? Truchas? No, no son. Las Forellen no son truchas.
Yo - Pero me lo ha dicho él! Me ha dicho que en inglés es "trout" y eso en castellano es trucha.
Frau Qui - Aaaaahhh, ya, sí, "trout" es trucha? "Trout" es trucha? Ya, sí. Esto, no, Forellen no son truchas, Lorena. Forellen no son truchas, no.
Yo - Me lo ha dicho el profesor!
Frau Qui - Ya, pero él no sabe!!
Yo - El profesor no sabe?
Frau Qui - Nooooooooooo, el profesor no sabe!!!
NADA MÁS QUE AÑADIR.
lunes, 20 de mayo de 2013
20.5.13 - el aprendizaje nunca termina
En mi última actualización hablé de mi curso de alemán, que a estas fechas ya lleva dos meses (justitos, porque empezamos el 18 de marzo). 5 horas al día, 5 días a la semana, un profesor -muy berliner- y 20 alumnos, de los cuales sólo asisten a clase diariamente alrededor de 12 (lo cual hace la clase mucho más cómoda y llevadera). No solamente es un aprendizaje intenso y abrumador, sino que además hay que prepararse bien para el examen de final de curso a la vez que buscamos una práctica que no sea insufrible! Sin embargo, por suerte el profesor es muy dedicado, relajado y ameno, y entiende que cada estudiante es un mundo diferente y con distintas necesidades. Y los que asistimos a diario estamos muy por la labor de aprender el dichoso idioma germánico, lo cual hace las clases interesantes y divertidas. Así que estos 2 meses se me han pasado volando!
Sin embargo, Agosto se acerca inexorablemente, y tenemos que buscarnos todos una práctica que nos guste antes de esa fecha, y el estrés entre nosotros es cada vez más evidente. Yo he encontrado un par de posibles empresas de interiorismo, pero todavía no les he hecho una visita para ofrecerme como practicante... Tengo que sacar tiempo de donde no lo tengo!
Sé que eso de "sacar tiempo" suena ridículo, teniendo en cuenta que estoy desempleada... sin embargo la reciente búsqueda de un nuevo piso, obligada desde que nuestro casero ha decidido volver de Australia, y todo el papeleo que eso conlleva, me están ocupando las tardes una tras otra sin dejarme casi tiempo para nada más! Tenemos ya varios pisos en el punto de mira, y ahora está solamente el detalle de hacerles llegar todos los requisitos que solicitan antes de siquiera considerarte como posible nuevo inquilino... Contrato de trabajo y 3 últimas nóminas, identificación y prueba de estar registrado en el padrón alemán, documento oficial que confirma que no eres moroso (llamado Schufa), una carta de recomendación del casero más reciente, y un formulario a rellenar con tus datos personales; son lo más común que te pueden llegar a pedir. Una vez presentado todo el papeleo, no creáis que la cosa acaba ahí! Entonces llega el momento de la espera, esperar a que te llamen o te escriban para decirte si te quieren dar el piso o no! Y a pesar de todo, si llegan a decirte que sí, no tienes nada que te asegure hasta que no hayas firmado el contrato... No sería la primera vez que oigo a alguien contar la historia de cómo una inmobiliaria le dijo por teléfono que viniera a firmar el contrato, y al presentarse en la fecha indicada, le han dicho que ya se lo habían dado a otra persona.
Un proceso que puede desanimar hasta al más pintado. Y es el proceso que ahora mismo estamos sufriendo en propia carne.
Hay que añadir a todo lo anterior, que Berlín se ha vestido de primavera, la ciudad está verde y radiante, no faltan los conciertos, festivales, y open-airs por todas partes; y todos sabemos que los días de sol y calor no son permanentes, y hay que aprovecharlos cuando aparecen! Y después de un invierno taaaaaaaaan largo, andamos todos desesperados por cuatro rayitos de sol y una cerveza en una terraza.
Sin embargo, Agosto se acerca inexorablemente, y tenemos que buscarnos todos una práctica que nos guste antes de esa fecha, y el estrés entre nosotros es cada vez más evidente. Yo he encontrado un par de posibles empresas de interiorismo, pero todavía no les he hecho una visita para ofrecerme como practicante... Tengo que sacar tiempo de donde no lo tengo!
Sé que eso de "sacar tiempo" suena ridículo, teniendo en cuenta que estoy desempleada... sin embargo la reciente búsqueda de un nuevo piso, obligada desde que nuestro casero ha decidido volver de Australia, y todo el papeleo que eso conlleva, me están ocupando las tardes una tras otra sin dejarme casi tiempo para nada más! Tenemos ya varios pisos en el punto de mira, y ahora está solamente el detalle de hacerles llegar todos los requisitos que solicitan antes de siquiera considerarte como posible nuevo inquilino... Contrato de trabajo y 3 últimas nóminas, identificación y prueba de estar registrado en el padrón alemán, documento oficial que confirma que no eres moroso (llamado Schufa), una carta de recomendación del casero más reciente, y un formulario a rellenar con tus datos personales; son lo más común que te pueden llegar a pedir. Una vez presentado todo el papeleo, no creáis que la cosa acaba ahí! Entonces llega el momento de la espera, esperar a que te llamen o te escriban para decirte si te quieren dar el piso o no! Y a pesar de todo, si llegan a decirte que sí, no tienes nada que te asegure hasta que no hayas firmado el contrato... No sería la primera vez que oigo a alguien contar la historia de cómo una inmobiliaria le dijo por teléfono que viniera a firmar el contrato, y al presentarse en la fecha indicada, le han dicho que ya se lo habían dado a otra persona.
Un proceso que puede desanimar hasta al más pintado. Y es el proceso que ahora mismo estamos sufriendo en propia carne.
| Temporada de barbacoa inaugurada! |
| Voy a echar de menos este árbol de mi portal |
Hay que añadir a todo lo anterior, que Berlín se ha vestido de primavera, la ciudad está verde y radiante, no faltan los conciertos, festivales, y open-airs por todas partes; y todos sabemos que los días de sol y calor no son permanentes, y hay que aprovecharlos cuando aparecen! Y después de un invierno taaaaaaaaan largo, andamos todos desesperados por cuatro rayitos de sol y una cerveza en una terraza.
| A la orilla del Spree, en Tiergarten |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














